sábado, noviembre 26, 2005

SOBRE EL FINO ARTE DE NO TERMINAR LOS LIBROS

Página/12 regala mañana, con el ejemplar dominical, el primer tomo de Moby Dick de Melville. Gracias a la gentileza de mi diariero y de las particularidades del sistema de distribución me hice de mi ejemplar hoy.

En mi biblioteca tengo una bonita edición de Alfaguara en dos tomos que había comprado hace años, en un paseo de compras en el oeste que ya no existe: una de esas obras -el shopping- que debe haber tenido como única finalidad que la familia M. lavara dinero mediante un crédito nunca pagado al Banco Provincia (pero eso es otra ballena que no viene al caso).

En esa oportunidad -en honor a la verdad casi un año después- comencé la lectura del libro. Al llegar al capítulo "Cetología" me detuve. No podía seguir adelante, por absurdo que fuera, con un texto -casi un tratado de cetología- que sostenía que la ballena es un pez. No podía, tampoco, omitir el capítulo y seguir adelante. Postergué así mi primer intento de sumergirme en las profundidades del alma de Ahab. Creo que era la boca de Leonard Zelig la que le hacía decir a Woody Allen que no quería morir sin leer Moby Dick. O el Ulises, no recuerdo. Comparto.

Mientras viajaba en el 182, a la mañana, pensaba en todo esto y en que en esa primera oportunidad habría leído unos pocos capítulos. Comencé a buscar el capítulo maldito en el ejemplar que tenía entre manos.

Era el XXXII. Había leído casi un tercio de Moby Dick cuando me dejé superar por mis prejuicios.

Con Pennac, hoy les digo: tienen mi permiso para saltar cuanto capítulo de un libro se les atraviese cuando se les cante.

Eso. Nada más.

8 comentario(s):

Anonymous Anónimo supone...

Estube tentada de hacer aquello con algunos capítulos de "Crimen y Castigo", con tal de terminarlo. Pero inevitablemente sentí la incertidumbre ante la posibilidad de perderme algo importante. Pero principalmente sentí culpa, estaría traicionando al libro?, traicionando mi lectura?
Desde luego que leí cada página.

Catalina.

26 noviembre, 2005 22:06  
Blogger Chiquilín de Bachín supone...

Era Moby Dick la obra que Leonard Zelig no había leído y sus amigos del colegio lo cargaban y lo habían traumatizado por eso.

Yo en mi biblioteca tengo una muy bonita edición que hace poco me trajo mi viejo de Detroit, que todavía ni toqué. Prometo acordarme de usté cuando llegue al capítulo de Cetología.

27 noviembre, 2005 09:14  
Blogger Ling supone...

¿Desde cuándo las ballenas no son peces??

La pucha con esto de las mutaciones...

27 noviembre, 2005 16:35  
Blogger Lou supone...

bueno, yo dejé Moby Dick en el XXXV: La cofa.

I mean... 184 páginas de 621 de mi edición Biblioteca La Nación. Luego le di el ultimatum: cajón del baño, para el ocio deseperado. Pero no.

También dejé Grandes esperanzas con 236 sobre 443...

Es que cuando no va, no va... y eso que le pongo garra...
Que lo último que se diga de mí es que no le doy chances a un libro.

29 noviembre, 2005 20:53  
Blogger ficcionalista! supone...

Bien ahí, Lou.
Que pueda hacer eso y descansar sin culpa habla muy bien de su equilibrio psíquico.

Desterremos ese imperativo de cuño kantiano que hace declarar a algunos: "Ah, no. Si empiezo un libro lo tengo que terminar..."

29 noviembre, 2005 21:23  
Anonymous Anónimo supone...

He abandonado algunos libros por no despertar mi menor interés en ellos. Si he leído cada página de aquellos que , aunque pudieron tornarse monótonos y me tentaban a saltear capítulos, aprecié verdaderamente. En estos casos es cuando no tomo otro libro y relego el "monótono" a su lugar en la biblioteca.
La historia se termina de todos modos para uno, si la leemos o si la abandonamos.
Cata.

30 noviembre, 2005 01:13  
Anonymous Anónimo supone...

ay, confieso que a "Asì hablaba Zaratustra" le he dado cerca de cinco chances a lo largo de mi vida adulta y no hay caso. Pero no pierdo la esperanza y la curiosidad.
Un abrazo

Juanacatlán

02 diciembre, 2005 15:43  
Blogger Mavrakis supone...

Ehhh... Yo empecé "Los hermanos Karamazov" y un poco después de la mitad entendí cómo venía la mano, revisé el final, y lo devolví al correcto anaquel.

Otro chiste de Woody al respecto (soy otro seguidor):
"Hice un curso de lectura rápida. Pude leer "La Guerra y la Paz" en 30 minutos. Es sobre Rusia".

06 diciembre, 2005 02:29  

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